Todo en esta vida tiene que evolucionar y el mundo del Marketing no va a ser menos. Cada vez vamos más encaminados a las relaciones personales, cada vez menos gente se siente a gusto hablando con una máquina (locución) o con una persona que no sale del guion marcado por la empresa o marca, que al final viene a ser lo mismo que hablar con una máquina ¿o no?

Marketing LoveLas personas somos seres sociables, buscamos relaciones, experiencias, conversaciones… y lo hacemos en todas las facetas de la vida, así que inevitablemente la evolución debe ir encaminada hacia un Marketing más personal, lleno de experiencias y emociones.

A lo largo de nuestra vida el amor es muy importante y forma parte de nuestra historia. Cuando empezamos una relación debemos pasar y superar una serie de fases que en mi opinión son perfectamente aplicables al mundo marketing, al final se trata de lo mismo.

 

Tenemos que enamorar

 

Búsqueda

Antes de cualquier relación primero tenemos que encontrar a la persona de nuestros sueños y esto es lo primero que hay que hacer antes de lanzar una campaña o acción. Debemos identificar nuestro público objetivo, tener claro a quién nos queremos dirigir y entonces ir a buscarlos.

 

Conocer

Ya hemos encontrado a esa persona especial, ahora viene la segunda fase: conocerla. Al empezar una relación lo queremos saber todo de esa persona, sus gustos, sus aficiones, sus inquietudes. Ya sabemos quiénes son nuestros clientes y quienes pueden serlo. Ahora toca conocerlos, averiguar que necesidades tienen, saber sus gustos y lo que esperan de nosotros. En este punto es muy importante saber escuchar. Tenemos que investigar y monitorizar lo que dicen y opinan de nuestra marca, es la mejor forma de corregir y mejorar nuestras acciones de marketing.

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Conquistar

Hemos encontrado a esa persona y la estamos conociendo, es el momento de poner toda la carne en el asador. Tenemos que conquistarla y para ello hay que darlo todo sin esperar nada a cambio. Tienes que ser tú mismo, natural, sincero, atento y detallista. Tienes que conseguir que esa persona se sienta especial, que cada vez que esté contigo se pare el reloj. Para enamorar a un cliente hay que hacer básicamente lo mismo, hay que ser natural, transparente y generar confianza, debe saber que detrás de esa marca hay una persona que está pendiente de él, que le escucha, que valora sus palabras y actúa en consecuencia. Tiene que conversar y crear relaciones.

 

Mantener la llama encendida

¿Creías que ya lo habías hecho todo? Pues no, ahora viene lo más difícil. A medida que avanza esa relación podemos caer en la monotonía, en la comodidad y dejar de alimentar esa llama que nos unió a esa persona. Si queremos que esa unión perdure tenemos que luchar continuamente por ella y conseguir que tu media naranja siga igual de enamorada que el primer día. Las marcas tienen que hacer lo mismo. No se pueden limitar a conseguir clientes, usuarios o seguidores y olvidarse de ellos, hay que fidelizarlos, hacer que se impliquen, que participen y convertirlos en prescriptores de la marca.

 

Para finalizar os dejo este vídeo de una acción que realizó Coca Cola para celebrar el día de San Valentín hace un par de años.

Que me decís ¿Estáis enamorados de alguna marca?

Jordi López García

Apasionado y autodidacta, titulado en un programa avanzado de Marketing Digital y Móvil, además de diferentes cursos adquiriendo conocimientos de Marketing en Redes Sociales, Community Management, SEO y Usabilidad.